Por todos es sabido que la masilla encoje cuando fragua. La epoxi o bicomponente en menor medida, pero seguro que a todos se nos han marcado unas manetas perfectamente alisadas al tiempo de dar por finalizada nuestra obra.
Es por ello tan importante el uso del plástico a la hora de rellenar huecos que deseemos tapar. Tan sólo necesitamos una pequeña porción de plástico de un blister, un mechero, cutter y lija para realizar éste brico.
1.- El primer paso que hemos de dar es estirar el plástico. Como se hace para realizar las antenas, soportaremos con dos dedos el pedazo de plástico en uno de sus extremos mientras calentamos con la llama de una vela o de un mechero en su centro, hasta que el plástico se doble por su propio peso. En éste momento cogeremos ambos extremos y los separaremos cuidadosamente, cuidando de conseguir el grosor adecuado para nuestro propósito.
2.- A continuación cortaremos la sección de plástico estirado por su mitad, para introducirla en el agujero hasta que quede totalmente fijada, que encajen el grosor del plástico y del agujero.
3.- Con los alicates cortamos el plástico por ambos lados del agujero, dejando margen suficiente.
4.- En el interior de la carrocería ajustaremos más el corte al agujero, utilizando un cutter e incluso una lija, aunque al estar en el interior no hay que tener tantas precauciones. Posteriormente aplicaremos una gota de CA (Cianoacrilato).
Nota: En un sitio como el de este tutorial es importante apurar lo máximo y no depositar mucho pegamento, ya que sino el cristal no podría encajar a la perfección.
5.- El último paso consiste en cortar el exceso de plástico exterior con el cutter y rellenar con masilla o cianoacrilato. Si el agujero es pequeño aconsejo poner una gota de cianoacrilato encima de donde hemos trabajado, ya que al ser tan líquido penetrará bien en la posible holgura que tenga el plástico, además de que no encoge al secar.
Una vez seco tan sólo hemos de lijar con lija de agua e imprimar, como si de masilla se tratase.
Cuanto más se use el plástico en lugar de la masilla mejor, ya que, como dije antes, el plástico no fragua como la masilla y, además, se lija mucho mejor.